Pueblo
Borja es la capital de la comarca del Campo de Borja, en la provincia de Zaragoza, conocida por su colegiata de Santa María y por la tradición vitivinícola de la garnacha, corazón de la denominación de origen que lleva su nombre. La villa dio apellido a la familia Borja, también llamada Borgia, originaria de esta localidad aragonesa, que alcanzó gran relevancia en Italia durante el Renacimiento.
Monumento
La colegiata de Santa María se alza en Borja (Zaragoza) como un conjunto monumental formado por la iglesia, de nave única de cinco tramos con bóveda de cañón y capillas laterales entre contrafuertes, y un claustro adosado en su lado sur, de planta cuadrada con bóvedas de crucería. Toda la construcción es de ladrillo salvo la base de la Torre del Reloj, en piedra sillar por ser la parte más antigua. El conjunto se empezó a levantar en el siglo XII en románico, continuó en gótico y mudéjar -apreciable en la Torre del Reloj y la traza del claustro- y se reformó por completo en barroco clasicista tras el incendio de 1775. La iglesia recibió el título de Colegiata en 1449, otorgado por el papa Nicolás V, y en 1852 quedó reducida a parroquia mayor.
Curiosidad
El Campo de Borja es una comarca aragonesa del oeste de la provincia de Zaragoza, cuya capital, Borja, se alza sobre el río Huecha a menos de 70 km de Zaragoza. Es tierra de clima mediterráneo continentalizado, con veranos largos y calurosos, inviernos fríos y el viento del cierzo soplando todo el año, condiciones que han favorecido tradicionalmente el cultivo de la vid. La comarca da nombre a la Denominación de Origen Campo de Borja, cuya producción se centra sobre todo en vinos tintos, junto a rosados cada vez más apreciados por la crítica, mientras que sus vinos jóvenes gozan de gran aceptación entre el público.
Actividad
Las fiestas patronales de Borja se celebran en honor a la Virgen de la Peana el primer domingo de mayo, y se prolongan a lo largo de unos cuatro días, de viernes a lunes. Su acto central es el Rosario de Cristal, una procesión al anochecer con más de ciento veinte faroles luminosos que representan los misterios del Rosario, seguida por la imagen de la Virgen portada por jóvenes del pueblo; esta tradición se remonta a 1928 y fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005. El domingo tiene lugar la ofrenda de flores a la patrona, cuya imagen se venera todo el año en la Colegiata, donde también se celebra la misa mayor.
Actividad
Las fiestas de San Bartolomé de Borja se celebran el 24 y 25 de agosto. La danza del roscón es un pasacalles de ocho paloteadores con dos palos cada uno que escoltan el roscón, pastel dulce portado por los mayordomos; tras la misa solemne en la iglesia de San Bartolomé, se representa en la Plaza del Olmo el Dance y Paloteado, con los personajes del mayoral, el rabadán, el diablo y el ángel.
Naturaleza
El Huecha nace hacia los 1000 m de la unión de los barrancos de Morana y Horcajuelo, en la vertiente del Moncayo, y recibe aportes de manantiales kársticos como los de las cuevas de Añón. Da nombre al valle medio que ocupa Borja, situada en la ladera de un cerro coronado por su castillo, y a la comarca vitivinícola del Campo de Borja, que se extiende desde el macizo del Moncayo hasta las riberas del Ebro.
Monumento
La torre del reloj de Borja forma parte de la colegiata de Santa María y se sitúa en el lado sur del último tramo de la nave del templo. A diferencia del resto del edificio, construido en ladrillo, la base de la torre es de piedra sillar, por ser la parte más antigua de la construcción; su estilo mudéjar se aprecia también en la traza del claustro y en la decoración del ábside de la colegiata. En 1591 se desplomó el chapitel de la torre, lo que llevó a una reforma en 1596 en la que se decidió darle más altura.
Monumento
El convento de la Concepción figura entre los edificios patrimoniales de Borja, capital del Campo de Borja, junto a la Colegiata de Santa María y el castillo de la Zuda.
Actividad
El mercado medieval de Borja se celebra dentro de la recreación histórica de la entrada de los Reyes Católicos en la villa en 1492, a finales de julio, con mercado medieval y campamento de artesanos en el Parque San Francisco, cabalgata real por el centro histórico y combates medievales federados en la Plaza del Mercado.
Curiosidad
La Semana Santa de Borja (Zaragoza) es una de las celebraciones más arraigadas de la ciudad, con actos centrales desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección y protagonismo del Entierro de Cristo el Viernes Santo. Su origen se remonta al siglo XVII: la procesión más antigua documentada, la del Jueves Santo o de los Cristos, data de 1658 y surge ligada al convento de San Francisco. El Entierro de Cristo procede de la ceremonia del Descendimiento, establecida en 1730, en la que un Cristo articulado —todavía usado hoy— era bajado de una cruz que aún se conserva; desde 1746 lo organiza la cofradía de las Almas y San Isidro. Las cofradías borjanas, desde el siglo XVII, procesionan con túnica negra y capucha del mismo color, hábito fijado en las normas de 1831.
Hito histórico
El cerro que domina la actual Borja estuvo ocupado desde el siglo V a. C. por el poblado celtibérico de Bursau, que llegó a acuñar moneda propia. De aquel topónimo derivó el árabe Burya y, con la conquista cristiana, el nombre castellano de la villa.
Hito histórico
Borja pasó a manos cristianas en el primer tercio del siglo XII, durante el avance de Alfonso I el Batallador por el valle del Huecha. La villa quedó como plaza fronteriza frente a Castilla y Navarra y conservó una numerosa población mudéjar.
Hito histórico
En 1438 Borja obtuvo el título de ciudad, reconocimiento de su peso como cabeza de un territorio agrícola y de su papel militar en la frontera. El privilegio consolidó su jurisdicción sobre las aldeas del entorno y su representación en las Cortes.
Hito histórico
En 1706 las tropas partidarias del archiduque Carlos atacaron Borja, que se mantuvo del lado de Felipe V. Terminada la contienda, el rey recompensó esa fidelidad con títulos honoríficos que la ciudad incorporó a su escudo y a su documentación oficial.
Hito histórico
En 2012 una vecina intervino por su cuenta sobre una pintura mural del santuario de la Misericordia, un Ecce Homo de comienzos del siglo XX. El resultado dio la vuelta al mundo y convirtió el santuario en uno de los lugares más visitados de la comarca.